miércoles, 28 de septiembre de 2016

«Hasta morir», Ernesto Esparza

Aquí se lee la trama que es al tiempo una radiografía, de dos personajes y sus conflictos en un contexto como el de la urbe tapatía, escrita por Ernesto Esparza, poeta y narrador nacido en la zona metropolitana, en Tlaquepaque, Jalisco, en 1972.

En contraportada:

Hasta morir es el debut literario de Ernesto Esparza. Es su novela inaugural y también la primera ocasión en que se enfrenta al lector mediante las páginas de un libro. Sin embargo y a pesar de tratarse de una ópera prima, el lector encontrará aquí un relato articulado, muy bien contado y habitado por personajes llenos de vida, tridimensionales, que se desenvuelven mediante una historia con una lograda tensión dramática y que, además, está escrito con una muy agradecible fuerza expresiva.

Y si bien Hasta morir está poblada por gran cantidad de personajes (y en consecuencia por diversas historias), en última instancia nos cuenta la vida de dos seres humanos disfuncionales —como al final lo somos todos—, pero no por ello menos entrañables: Francisco y Cecilia, cuyas historias si bien tienen algunos puntos de contacto, nunca llegan a mezclarse, ofreciéndonos dos líneas narrativas que corren en paralelo —casi sin tocarse— que se desarrollan en una muy viva Guadalajara como escenario.

Hasta morir
Ernesto Esparza
Rayuela, diseño editorial
1a. edición, 2015, pp. 330
Guadalajara, Jalisco

viernes, 13 de mayo de 2016

«El espacio en la novela jalisciense de la primera década del siglo XXI», de Juan Pablo Fautsch Flores Merino

El ahora licenciado Juan Pablo Fautsch Flores Merino, por la Universidad de Guadalajara, elaboró la interesante tesis El espacio en la novela jalisciense de la primera década del siglo XXI, en que se ocupa de diversos escritores que usan del marco tapatío como cuadro literario.

Introducción (fragmento)
La novela jalisciense contemporánea ha visto un resurgimiento importante, una gran cantidad de autores se han dado a la tarea de narrar desde perspectivas muy distintas todo tipo de historias enclavadas en varios subgéneros novelescos. Sin embargo, esta eclosión literaria de la novela en Jalisco, que contrasta con las pocas páginas que se le dedicó al género, por ejemplo, en la década de 1970, no ha encontrado un equilibrio en lo que a su estudio crítico respecta.

Debido a lo anterior, en este trabajo propongo explorar e indagar, desde el enfoque del espacio narrativo, acerca de la novela jalisciense producida en los albores del siglo XXI. Para conseguirlo será necesario demostrar, en primer lugar, que el elemento narratológico del espacio es de suma importancia en esta literatura, ya que es a través de él como la novela se configura principalmente, y a partir de esta premisa, encontraremos que del mismo modo personajes y discurso giran en torno a este elemento, el cual, en gran parte los define y construye.

No obstante, no basta con demostrar la importancia del espacio, sino que, además, pretendo explicar de qué naturaleza son las relaciones entre los personajes y su entorno, de qué manera aquéllos son condicionados por éste. Cómo la personalidad fictiva toma forma a partir del espacio que contiene a uno o varios personajes. Asimismo, estos espacios - urbanos en la mayoría de los casos - se encuentran en muchas ocasiones dotados de una carga simbólica que habrá que dilucidar.

Por último, y dentro del tema urbano al que me he referido, habrá que identificar con pertinencia cómo funciona la ciudad en su modalidad de espacio ficcional en esta nueva novela jalisciense, de qué manera se recurre a ella para convertirla en alojamiento de acciones y personajes, con base en qué mecanismos otorga recursos inagotables para favorecer innumerables tipos de trama y, desde luego, cuál es la correspondencia entre la ciudad del mundo concreto (objetivo) y la ciudad ficcional.

Los trabajos que aluden a una perspectiva crítica sobre el corpus seleccionado son escasos, ya sea por la novedad de los textos o – y esta me parece la principal razón – el descuido en que la crítica literaria tiene a la literatura jalisciense contemporánea. Fuera de reseñas escuetas y consideraciones tanto breves como superfluas poco hay. Sin embargo, existen algunos artículos y estudios que de alguna forma invitan a la realización de este trabajo. [...]

El espacio en la novela jalisciense de la primera década del siglo XXI
Juan Pablo Fautsch Flores Merino
2014, pp. 107
Guadalajara, Jalisco 
Enlace a la tesis íntegra: El espacio... 


domingo, 6 de diciembre de 2015

«Estación Juárez», Teófilo Guerrero Manzo


En teatro, el dramaturgo y actor Teófilo Guerrero Manzo se ha ocupado de situar algunas de sus piezas en la urbe tapatía, específicamente el ya emblemático tren eléctrico con Estación Juárez. De gran influencia (quizá a veces demasiado notoria) de Samuel Beckett y Pirandello, suele dar a sus dramas un fuerte tinte de ironía y absurdo intelectuales, que rezuman ira contenida. De ahí que no se detenga en recurrir a trazos moralmente provocadores, como la felación (en Sin respuesta), lo que en el sector joven de la Guadalajara del siglo XXI ya no hiere tan fácilmente las susceptibilidades. Como sea, es una dramaturgia de occidente del país digna para el teatro mexicano contemporáneo.


En contraportada:

En esta tríada de «partituras dramáticas unipersonales» se emprende un viaje por la experiencia del individuo a través de su propia voz: por ello estas obras de teatro pueden leerse como relatos en primera persona, con sus singulares efectos explícitos de ambientación.

La unipersonalidad ofrece al actor una amplia libertad de interpretación, un espacio para que se involucre plenamente con su personaje, multiplicando así la diversidad de reacciones en el espectador-lector. El título alude a un sitio de Guadalajara, una ciudad que con sus peculiares referentes (su habla y sus costumbres), se desempeña como conectora de las tres piezas. Aun así, el carácter de cada obra es distinto y definido: por momentos se tiende hacia la reflexión, a la introspección (individual y social); pero también se busca reflejar lo hilarante de la condición frente al mundo, los sueños rotos en esa realidad que descalabra.

Estación Juárez
Teófilo Guerrero Manzo
Ediciones Arlequín 
1a. edición, 2013, pp. 96
Guadalajara, Jalisco

«Horacio: la logia del vampiro», Alfonso López Rodríguez


Novela de especialidad fantástica, en que López Rodríguez expone la historia de un vampiro centenario, Horacio, quien rapta a la mujer del protagonista cuyo cuerpo sería usurpado para el alma de su cónyuge. Junto con un grupo de auxilio, van a la caza de la logia vampírica que hace víctimas en diversos puntos de la zona metropolitana de Guadalajara, como el Hospital Civil Viejo o la barraca de Huentitán, entre otros.

Horacio: la logia del vampiro
Alfonso López Rodríguez
Alta Tecnología Gráfica del Occidente
1a. edición, 1992, pp. 175
Guadalajara, Jalisco

viernes, 16 de octubre de 2015

«Una familia y una ciudad de aquellos tiempos», Raúl López Almaraz


Una novela más sobre la Guadalajara de mediados del siglo XX, en que se abordan los paisajes aún provincianos urbano y social de esta urbe, sobre todo desde la perspectiva de la clase media de entonces.

En contraportada:

En esta obra, el autor nos regresa evocadoramente a las costumbres y lugares públicos de la bella y tranquila Guadalajara del cuarto y quinto decenios del presente siglo (XX).

La Guadalajara de las alacenas, de los portales del antiguo mercado Corona, de Polidor, del luminoso barrio del Santuario, de la Secundaria de don Erviro, de los tranvías y de las calandrias, es descrita con una prosa ágil y amena, que al lector que no vivió en esa época lo hace percibir, con todos sus sentidos, un mundo que ya no volverá.

Raúl López Almaraz, tapatío, psiquiatra de profesión, nos hace penetrar en el mundo interior de niños y adolescentes de aquella época. Con el lenguaje coloquial de aquellos años los personajes centrales, imaginarios todos ellos, dialogan con los personajes populares, reales todos ellos, haciendo que éstos sean presentados por primera vez vívidamente.

Esta novela sobre la vida de las familias provincianas de la clase media de aquellos tiempos, es un documento antropológico cultural, que contribuye al conocimiento de la conducta y forma de ser de los tapatíos.

Una familia y una ciudad de aquellos tiempos
Raúl López Almaraz
Secretaría de Cultura Jalisco, col. Hojas literarias
2a. edición, 1999, pp. 250
Guadalajara, Jalisco

martes, 6 de octubre de 2015

«Salamandra de fuego», Alejandro Abraxas (Edgar Alejandro Romero Vargas)



Poema dramático muy peculiar, según el estilo característico de este joven tapatío nacido en 1991, autor de un par de libros, más otros en colaboración; ofrece en este volumen una rica combinación muy libre entre la lengua ladina del medievo y retazos del castellano contemporáneo de todos los días para describir la vida urbana de personajes que son el alter ego del propio autor y su relación con otros de inquietantes referencias mitológicas o históricas, como Perséfone, Ciro o Camila, entre otros.


En contraportada:

Desde la inquieta aspereza al rigor filosófico, Salamandra de fuego encalla en la incertidumbre del ser humano. La salamandra transita en un coloquio lleno de búsqueda, de símbolos y frustraciones, donde los personajes no llegan a complementarse ni con la vida ni con la muerte.

La obra, que conlleva en sí misma el poder de la tragedia y la voz del barroco, puede ser vista a un tiempo como el eco contemporáneo de una sociedad que fluye en la elegancia de un lenguaje que, lejos de ser actual, se proyecta como una posibilidad en la aras de la literatura y del teatro en sí.

En todo caso, la obra de Alejandro Abraxas es un redescubrimiento en el sentido de la incongruencia del ser y más allá de sí, de la forma en que crispa y se consume y vuelve a renacer en su templanza, un fuego abyecto.

Diego Alejandro (autor de Crónicas y fantaburamas, Mitologiario y Premisa para la importación de flores.

Salamandra de fuego
Alejandro Abraxas (Edgar Alejandro Romero Vargas)
Viento Azul Editores
1a. edición, 2015, pp. 88
Zapopan, Jalisco

«La otra pantalla», José Luis Gómez Lobo


Novela que, a partir de los reflejos de la televisión comercial, se advierte su influencia en la conducta social de las clases más desfavorecidas de la ciudad de Guadalajara a lo largo de casi cinco décadas, sobre todo en sus hitos más relevantes.


En contraportada:

Iluminada por la pantalla televisiva, la infancia de Gerson Rivelino transcurre en la Guadalajara barrial y setentera, entre amigos sin futuro, madres orilladas a la prostitución, inhalaciones de pegamento, robos a supermercados y escupitajos en la Calzada Independencia: ingredientes sustanciales para una visión sombría, en blanco y negro, frente a una realidad a colores.

La vida del personaje se sucede como la programación de la TV: la perilla gira a los ochenta, atestigua el temblor del 85, refleja las explosiones del 22 de abril en los noventa, ve pasar a políticos y «artistas», y pulsa el control hasta nuestros días con la decadencia de la comedia, los reality shows y los chismes de la farándula. El lado real de la TV desemboca en el choque de dos mundos separados por la pantalla y llevados hasta su clímax por el quijotesco Rivelino.

Mordaz, José Luis Gómez Lobo (Tijuana, 1974) retrata en su primera novela la educación sentimental de los mexicanos a partir de la voluntad de las televisoras: mientras existan Televisa y TV Azteca la vigencia de La otra pantalla estará garantizada.

La otra pantalla
José Luis Gómez Lobo
Arlequín
1a. edición, 2010, pp. 176
Guadalajara, Jalisco

«Rostro, palabra y memoria indígenas: el occidente de México, 1524-1816», Rosa H. Yáñez Rosales


De interés capital para comprender las dinámicas indígenas actuales en el occidente del México, y sobre todo, cómo dieron personalidad histórica a la zona metropolitana de Guadalajara; este libro es una magnífica aproximación a los tiempos fundacionales de la urbe tapatía.

Texto contraportada:

Rostro, palabra y memoria indígenas: el occidente de México, 1524-1816
Rosa H. Yáñez Rosales
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS)
1a. edición, 2001, pp. 335
Distrito Federal, México

miércoles, 16 de septiembre de 2015

«Guadalajara violenta», Jorge Curiel García


Novela que, a la manera de autores como Cecilia Robles, traducen en añoranza por una ciudad tapatía más pueblerina. Sin empacho, el profesor jalisciense Curiel anhela que «vuelva a campear con lustre y orgullo el buen nombre de nuestra tierra.» Desde luego, es estigmatizar a sus cinco millones y medio de habitantes por igual, pero es un reflejo interesante que ya documenta cómo en la década de los años 1960 del siglo pasado la urbe estaba padeciendo cierta y creciente descomposición social.

A manera de prólogo por el autor:

Esta es mi primera novela. La escribí, más que pensando en el éxito literario, por la presión de ese otro “animal" que llevo dentro y que no me deja en paz ni un momento. En mis ratos de ocio me obligó a escribir algo sobre la segunda capital de la República. Había en alguna forma que externar su desacuerdo con la actual ciudad tapatía de la que he estado enamorado desde los años cincuenta; pero ahora ese amor se ha traducido en celo constante por su coquetería urbanística, el maquillaje, su estatura desequilibrada, el descuido de su imagen positiva y temperamento cada vez más violento. He ahí el motivo de mi temática.

Guadalajara violenta
Jorge Curiel García
Editorial del Magisterio Benito Juárez
1a. edición, 1979, 177 pp.
Distrito Federal, México

«Y apenas era miércoles», Martha Cerda


La Luciérnaga Editores (bilingüe)
2a. ed. 2004, 83 pp.
Guadalajara, Jal.


Joaquín Mortiz
1a. ed., 1993, 84 pp.
Distrito Federal, México

Es uno de los primeros relatos (que la autora denomina «novela», de no más de 80 páginas efectivas en tipos grandes) sobre el tema de las explosiones en el sector Reforma, de la ciudad de Guadalajara, en 1992. Apareció en 1993 y quizá por esa premura no fue mejor elaborado el argumento; en redes sociales se le maltratata con amargura tenaz, pero el prologuista de la edición de 2004 es condescendiente. Como sea, una editorial tapatía consideró hacer una segunda edición en el año 2004, en un libro bilíngüe, de modo que se lee en español e inglés.


En interiores, en el prólogo:

Y apenas era miércoles es una novela testimonial, de denuncia, vigorosa, valiente y muy estremecedora. Tiene dos planos: el documental, que como fuente tiene los reportajes que se realizaron en los periódicos de la localidad, en el (sic) radio y en la televisión. El otro plano es el de la ficción donde personajes imaginados representan diversos sectores de la sociedad tapatía. Un ejemplo son las dos hermanas, Rosa y Amalia, pertenecientes a una sociedad tradicional: solteronas, refugiadas en la religión. Otra mujer liberal es Rosaura, que para poder progresar necesita venderse, y a los 25 años es la amante de un funcionario. Martha le rinde un homenaje a la prensa radiofónica con el personaje de la reportera Carmen. La radio se convirtió en interlocutora con el pueblo en esos momentos tan aciagos. Su esposo, Alejandro, médico, simboliza la respuesta atingente que dieron los centros de salud.

Pero lo más determinante en su denuncia fue llamar por sus verdaderos nombres a los principales responsables de esta tragedia: a Carlos, el presidente, Guillermo, el gobernador y Enrique, el alcalde.

Durante toda la obra se extiende un simbolismo real objetivo y también ideal y subjetivo: la Semana Santa, que evoca para los cristianos la pasión y crucifixión de Cristo con la esperanza de la resurrección. Como en la novela sugiere Martha Cerda, “Nunca se habían visto tantas coronas de espinas en Guadalajara, ni tantas dolorosas, ni tantos ladrones buenos y malos”, y en Guadalajara “Nuestros muertos no resucitaron. Ni siquiera tantito.”
Prof. Víctor Manuel Cuéllar Luna

Y apenas era miércoles
Martha Cerda
Joaquín Mortiz (1993), La Luciérnaga Editores (2004, bilingüe)
1a. ed., 1993, 84 pp.; 2a. ed. 2004, 83 pp.
Guadalajara, Jal.

«Las aventuras de Óliver: Un paseo por Guadalajara», Silvia Quezada


Textos enfocados para público infantil, a manera de guía de sitios de interés con algún tinte literario.

A manera de prólogo por la autora:

Cómo empezó este libro

Óliver Almádez es un niño de siete años. Como muchos chicos de su edad, estudia por las mañanas. En las tardes, luego de finalizar la tarea escolar, juega videos o ve algún programa de televisión. No tiene muchos amigos, por lo que pasea con sus padres antes de que el día termine. En cierta ocasión, la mamá de Óliver pensó que los fines de semana podrían dedicarlos a conocer Guadalajara. Comenzaron por hacer una lista de los espacios dedicados a los niños; en toda gran ciudad hay un zoológico, un museo infantil, un parque de diversiones. La lista fue creciendo y los puntos de interés los llevaron a sitios que no imaginaron. La ciudad crece cada vez que vuelven a mirarla.

Las aventuras de Óliver: Un paseo por Guadalajara
Silvia Quezada
1a. edición, 2004, 74 pp.
Secretaría de Cultura de Jalisco: Emprendedores Universitarios
Guadalajara, Jal.

«Clase media deslactosada», J. Jesús Loza


Conjunto de reflexiones en un estudio-ensayo sobre la clase media, para lo cual el investigador universitario Loza se ha valido de sus observaciones en la clase media tapatía, cuyo trabajo lleva más allá y analiza a este rubro social desde sus coincidencias en diversos puntos geográficos.

En contraportada:

La obra destaca que no existen políticas públicas orientadas al desarrollo y fortalecimiento de la clase media. Por el contrario, se privilegia el apoyo a la clase alta, o bien, a la clase baja a través de programas y políticas asistencialistas y remediales, tales como los programas de combate a la pobreza que resultan ser paliativos del fenómeno, en función de que no solucionan el problema de fondo. De ahí entonces que el término "deslactosar" a la clase media, presente a lo largo del texto, haga referencia al proceso que despoja del capital primordial de la clase media, es decir del capital cultural y del valor de profesionista en el campo laboral y educativo, respectivamente. Desde esta visión, se argumenta que en las décadas recientes se ha registrado un acelerado proceso de empobrecimiento y desgaste de la clase media en México. 

Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, Rector general de la Benemérita Universidad de Guadalajara


Clase media deslactosada
J. Jesús Loza
Universidad de Guadalajara
1a. ed., 2015, pp. 250
Guadalajara, Jalisco

jueves, 23 de julio de 2015

«¿Olvidar o recordar el 22 de abril?», Juan Manuel Ramírez Sáiz y Jorge Regalado Santillán


Un ensayo más sobre los trágicos acontecimientos del 22 de abril de 1992, que provocaron explosiones a lo largo de ocho kilómetros en el sector Reforma y otros puntos geográficos de la urbe tapatía. Aunque se trata de un libro más bien teórico y quizá saturado de digresiones, tiene a su favor que ahí se recuperan expresiones y datos de publicaciones hoy desaparecidas, como los diarios Siglo 21 y Ocho Columnas, por citar algunos.

En interiores:
¿Olvidar o recordar el 22 de abril? Tres años después de acaecido el trágico suceso de las explosiones la respuesta a esta pregunta está todavía pendiente. Tanto damnificados y sociedad civil de Guadalajara como su gobierno no han tomado una posición clara ante esta disyuntiva. Y, sobre todo, no han definido los términos en que optarían por una u otra de las alternativas. Porque memoria y olvido poseen implicaciones muy distintas para una colectividad. Y ésta no puede quedar indiferente ante ellas.

La memoria colectiva es una construcción social. Consiste en un proceso activo que se basa en representaciones de un pasado común. Esta memoria se construye en la interacción entre personas: encuentra su fuente en el grupo particular en que permanece confinada. No hay memoria espontánea […] La memoria permite integrar el pasado en el presente y, en este sentido, domesticarlo. En vez de permanecer prisioneros del pasado, debemos ponerlo al servicio del presente. Porque no podemos librarnos del pasado al precio de la caza de brujas (O. Abel, o.c., 69).

La finalidad del olvido no es convertirse en amnesia de un pasado para sumergirlo y enterrarlo. Tampoco debe transformarse en silencio colectivo para seguir como antes. De actuar así, se corre el peligro de repetir y reproducir el pasado que se quiere ocultar. Y, en el caso de los errores, de cometerlos de nuevo. Por el contrario, el olvido puede implicar capacidad de admitir y superar los yerros del pasado. Porque reconociendo lo que ha ocurrido, se rompe con la continuación del pasado en el presente.

Bajo las ópticas anteriores, memoria y olvido pueden abrir en el presente otras posibilidades y mostrar otros futuros posibles del pasado (O. AbeI, o.c., 69), ya que pueden ponerse al servicio de la justicia, entonces, las víctimas y los culpables pueden llegar a un compromiso: construir condiciones nuevas que contribuyan a la restauración de la justicia conculcada. Memoria y olvido pueden tener entonces fines políticos. Esto sucede si operan como recursos sociales instrumentados que permiten encontrar una alternativa justa tanto a los recuerdos enfermos como a los olvidos cómplices (T. Todorov, 1992, 44).

¿Por qué la memoria puede tener fuerza política? Este supuesto se basa en el dato central de que la política es el ejercicio del poder. Pero éste no es tanto algo que una minoría posee (como si fuera un objeto) sino, ante todo, una relación social entre gobernantes y gobernados. Y las vinculaciones entre ambos se regulan a través de derechos y obligaciones. Por ello, la memoria de estos derechos y obligaciones posee una dimensión política.

A la luz de los considerandos anteriores, este ensayo tiene por objeto precisar el carácter, tanto de la memoria como del olvido, que acerca del 22 de abril han construido en Guadalajara los damnificados, la sociedad y el gobierno.

¿Olvidar o recordar el 22 de abril?
Juan Manuel Ramírez Sáiz y Jorge Regalado Santillán
CUCSH-UdeG
1a edición, 1995, pp. 275
Guadalajara, Jalisco

«Andares y pesares de Guadalajara en el siglo XVI / 22 cartas al rey del alcalde y regidores de la ciudad», Pedro Franco López (compilador)


Interesante correspondencia y requerimientos de la naciente Nueva Galicia y los pesares de los colonizadores en sus afanes por cimentar lo que a la postre sería Guadalajara, Jalisco. Denota ya desde entonces, cómo eran menospreciados los tenaces colonizadores y que se les negaba a veces hasta provisiones. Interesante correspondencia, que hace visible cómo ha sido la nuestra una ciudad que se ha forjado a veces contra los intereses de la capital o del extranjero. Más que supervivientes, esta urbe ha sido labrada por el espíritu de su gente en el pasado, criollos, mestizos e indígenas.

En interiores:
[...] las dificultades experimentadas por los habitantes del siglo XVI de la ciudad de Guadalajara. No fueron, como se verá, las batallas sostenidas durante la conquista, ni los cambios sucesivos de ubicación, ni las agresiones de Cortés, o las posteriores de los indómitos chichimecas, lo que más mortificó a sus errantes pobladores, sino la envidiosa actitud de la Audiencia de México, acentuada por la desesperante y desdeñosa indiferencia con que la corona española los trataba.

Cierto que las refriegas contra los indios en los primeros tiempos fueron cruentas hasta lo indecible; que les mortificó la falta de bastimentos en ocasiones como a la fecha es fácilmente demostrable debidas a las presiones que don Hernando de Cortés, o sus seguidores en pugna con Guzmán, ejercieron sobre las autoridades mexicanas para que se prohibiera todo trato con quien arriesgaba su vida por aumentar los dominios de su sacra misión.

Andares y pesares de Guadalajara en el siglo XVI/
22 cartas al rey del alcalde y regidores de la ciudad
Pedro Franco López, compilador
Gobierno del Estado de Jalisco, UNED
1a edición, 1997, pp. 135
Guadalajara, Jalisco

viernes, 17 de julio de 2015

«Fantasmas de abril», Luis Alberto Alcaraz


Una novela más en torno a la tragedia del 22 de abril de 1992 en el sector Reforma de la urbe tapatía, cuyas explosiones cobraron la vida a cientos de personas, más un saldo de miles de heridos, cuya connotación es más bien política.

Contraportada:
El estallido que cimbró las entrañas de una gran ciudad es el trasfondo de esta novela de Luis Alberto Alcaraz, donde se desarrollan dos historias paralelas. La primera muestra los intríngulis de la política a la mexicana con sus aderezos propios tales como el uso de chivos expiatorios y venganzas en las cuales muchos inocentes resultan afectados. Con un estilo sencillo y directo, Alcaraz echó mano de sus dotes reporteriles para combinarlas, sus innatas cualidades de narrador, y así nos cuenta una historia en varios planos muy bien estructuradas, donde sale a relucir la deleznable condición humana que, pareciera, no tiene propósitos de enmienda.

Una de las demostraciones extraliterarías del libro podría ser que es innecesario ya que vengan escritores de otros rumbos a escribir estas novelas. Con todo y la vasta tradición literaria del estado, Alcaraz es un jalisciense nacido en Sonara. Los años que ha vivido en Jalisco le han permitido conocer a fondo usos y costumbres de la comarca, al mismo tiempo que se ha integrado de modo natural al paisaje sin desentonar en ningún aspecto.

«Fantasmas de abril»
Luis Alberto Alcaraz (Empalme, Sonora, 1965-)
Nauta Editores
1a. edición, 1993, pp. 177
Guadalajara, Jalisco

«La niebla y otras geografías», Sergio-Jesús Rodríguez


Libro de poesía en cuyo poemario «Los hijos del estupor», sobre todo, se describe el difícil mundo de los niños de y en las calles de Guadalajara, aunque el sabor y contexto urbano tapatíos está presente en diversos poemas a lo largo de sus páginas. Este mismo poemario apareció con el libro El estupor y la niebla (Acento, 2001), el cual una vez agotada la edición, se ensanchó con el doble de poemas y aparecería con el título La niebla y otras geografías bajo el sello de Euterpe.

En contraportada:
Escribir poemas es un ejercicio de juventud. Quien traza un poema intenta salvar la palabra de su desgaste natural, restituirla en su misterio primigenio. Así pues, leer y escribir poesía es preservar el corazón joven, creer que no todo está perdido.

Con La niebla y otras geografías, Sergio-Jesús Rodríguez nos ofrece un muy personal jardín, en el que brotan flores diversas y entrañables: minerales, criaturas angélicas, los desposeídos, la mujer, la vida... Realidades poéticas, a veces brutales, que son en el credo y los frutos de este escritor jalisciense, una búsqueda del amor y la sabiduría.

La niebla y otras geografías
Sergio-Jesús Rodríguez
Ediciones Euterpe
1a. ed. 2003, 2a. ed. 2006, pp. 184
Guadalajara, Jalisco

«La rebelión de Oblatos», José Aguilera Arévalo


Hoy muy en boga el tema de las evasiones de presidiarios y las condiciones carcelarias por la fuga de «El Chapo» Guzmán, este libro es una crónica de los cruentos sucesos en la penitenciaria de Guadalajara en 1977.

En contraportada:
La verdad sobre la masacre de 14 presos en el penal de Guadalajara.
Testimonio de quienes vivieron los hechos.
La historia de las cárceles y sus trágicos episodios.

Descripción en interiores:
El 10 de octubre de 1977 se escribió a sangre y fuego la página más negra en la historia penitenciaria de Jalisco, cuando grupos de internos se enfrentaron en una lucha que dejó un saldo de 14 muertos.

El decir que esta página de la historia “se escribió a sangre y fuego” no es una simple figura retórica, sino una descripción literal de lo sucedido, ya que en la horrenda matanza varios presos perecieron asesinados con puntas, en medio de grandes charcos de sangre y otros murieron envueltos en las llamas después de que se les roció con substancias inflamables y se les prendió fuego.

Aquel día, la bella y soleada Guadalajara se tornó nublada y tensa. Jalisco se estremeció y todo el país se conmocionó a consecuencia de los terribles hechos registrados en el penal. Fue aquello una terrible masacre que todos quisiéramos borrar de nuestra memoria. Pero que sin embargo no podemos olvidar porque ha sido una lección que nos obliga a reflexionar sobre lo sucedido y sobre lo que debe hacerse para evitar que episodios como éste se repitan.

La rebelión de Oblatos
José Aguilera Arévalo (Colima, 1948-)
Edición de autor
1ª edición, 1978, pp. 176
Guadalajara, Jalisco

martes, 30 de junio de 2015

«Guadalajara de noche», León Leiva Gallardo


Novela cuya trama transcurre sobre todo en la metrópolis tapatía, la cual a la largo de 50 breves capítulos y tres jornadas (aunque con dos incursiones, al puerto de Mazatlán y a Concordia, ambos en Sinaloa) plantea una narrativa por momentos cómica, nocturna y con referencias literarias.

Sinópsis de la propia editorial:
Booby Cay es un dramaturgo amargo y excéntrico. Nació en una desolada isla hondureña y desde entonces no encuentra tierra firme. Atrapado en sí mismo, mata el tiempo buscando a Pirámide, esa mujer mítica de la que ha de enamorarse. Cuando Booby es invitado a la Feria Internacional del Libro, todo está por cambiar. Tomada por la vanidosa fauna literaria, Guadalajara, generosa con los noctámbulos, le ofrece los placeres nocturnos clásicos: el alcohol, los table dance y la demente amistad de personajes estrambóticos: Murphy, Guille, Carlos y Febo. Un día la ciudad le depara una sorpresa mayor: el ansiado encuentro con Pirámide, encarnada en una bella y silenciosa joven. De golpe, Booby cree haber hallado tierra firme: Pirámide es perfecta desde donde se le aprecie y de pronto parece tan asequible como la vida literaria. Mas el amor y la literatura se revelarán como un enigma: una figura. Lo único cierto es la noche y sus dispares e impenetrables criaturas.


Guadalajara de noche
León Leiva Gallardo (Amapala, Honduras, 1962-)
Tusquets Editores
1a. edición, col. Andanzas, 2006, pp. 312
México, DF

lunes, 29 de junio de 2015

«En Guadalajara fue», Febronio Zatarain


La trama de esta novela transcurre en la ciudad tapatía, cuyo titulo remite a una canción del desaparecido grupo musical «El Personal», que radicaba en esta metrópoli.

En contraportada: 
En este recorrido narrativo desconcertante, observamos un manejo magistral del balance fondo y forma fundamental en la ficción de alto vuelo. En Guadalajara fue se ganará su lugar en la literatura hispanoamericana.
Alejandro Ferrer, profesor de literatura en St. Augustine College, Chicago

Febronio Zatarain logra verbalizar lo convulsivo y compulsivo que fue el amor, el deseo, la búsqueda de libertad en una ciudad que no dejaba de nacer.
León Leiva Gallardo, autor de Guadalajara de noche

En Guadalajara fue
Febronio Zatarain
La Zonámbula
1a. edición, 2012, pp. 180
Guadalajara, Jalisco

«La dama de la gardenia», Dante Medina



Novela sobre la Guadalajara del siglo XX, con ciertos retazos de algunas personas que en realidad vivieron en esta urbe.

En contraportada: 
En la búsqueda de esta mujer hermosa y volátil se nos revela el mapa de una Guadalajara mítica y terrible, capaz de engendrar lo mismo niños de la calle prodigiosos en su afán de supervivencia, adultos entramados en sus propias fantasías y frustraciones, que locos dotados del poder de conjurar ejércitos.

Dante Medina abre, así, un espacio en la literatura para esta ciudad urdida por voluntades ocultas y mesiánicas, poblada de personajes antiheroicos pero no por ello menos tiernos y vehementes, menos mágicos y gozosos.

A las cualidades anteriores el autor suma un sentido del humor permanente, muchas veces negro, irónico, mordaz, y un ritmo verborreico totalizador, una apuesta del estilo y del lenguaje que van envolviendo al lector, lúcida y jocosamente.

La dama de la gardenia
Dante Medina
Fondo de Cultura Económica
1a. edición, 1992, pp. 356
México, DF